
El mansaf es el plato tradicional de Jordania, es de origen beduino y lo podréis encontrar en la mayoría de restaurantes del país. Si vais a Jordania no podéis volver sin haberlo probado.
A priori su elaboración no parece demasiado complicada, pero hay que saberlo preparar bien. Cordero, cebolla, piñones, cúrcuma (especias), salsa líquido (jameed) y arroz es todo lo que necesitamos para cocinarlo.
Y luego, seguir estos pasos:
1) Trocear el cordero y freírlo junto con la cebolla, también troceada.
2) Añadir el yogur líquido y dejar cocer todo hasta que la carne esté bastante blandita.
3) Por otro lado se hierve el arroz hasta que esté en su punto y se añade cúrcuma (que le dará un toque amarillo parecido al del azafrán). También se fríen un poco los piñones.
4) Por último, se prepara una bandeja que se cubre con pan Markook (fino) o Shrak, que posteriormente se recubre con el arroz y la carne y se baña con el caldo de yogur. Y para finalizar su preparación se decora con los piñones.
Para completar la experiencia tenéis dos opciones: comerlo como tradicionalmente se hace, es decir sin platos individuales, de la bandeja colectiva, o servir en platos individuales cada porción (como suele hacerse en la mayoría de restaurantes del país).