Breakfast in Jordan
…hummus, falafel, pita…¿te gusta?…para un día está bien desayunar platos típicos de Jordania, pero todos los días…
…hummus, falafel, pita…¿te gusta?…para un día está bien desayunar platos típicos de Jordania, pero todos los días…
A principios de mes, el compañero Randolo contaba en su blog (”Blog de alicantinos hambrientos“) su experiencia en Jordania desde el punto de vista de la gastronomía.
Como no quiero que os perdáis ni lo más mínimo, no me entretengo más, os dejo con el post y os recomiendo que visitéis su blog de vez en cuando:
Acabamos de volver de un fantástico viaje a Jordania, cortesía de nuestros amigos de R. Hemos conocido el auténtico lujo asiático en este pais de oriente medio. Había leído que la gastronomía en Jordania era buena, pero supera a lo que esperaba.
El Kempinski Ishtar Dead Sea es un fantástico hotel de lujo, inspirado en los jardines colgantes de Babilonia. 10 piscinas, playa privada en el Mar Muerto. Hemos comido varias veces allí, en formato buffet, además, hemos estado en el Hotel Mövenpick de Petra, y comido en el castillos de Karak (una de las mejores comidas), y una espectacular cena en la pequeña Petra, (Beida) con un templo excavado en la roca a diez metros, alfombras en el suelo, y un cielo hiper-estrellado como techo (impagable).
Así hemos probado más de 25 o 30 platos diferentes. La comida está muy basada en la verdura y ensaladas, por lo que es bastante ligera.
Recuerdo unas muy buenas ensaladas de lentejas (frías, y con brotes), de garbanzos (oscuros, pequeñitos y blandos), puré de garbanzos (Hummus), croquetas de garbanzos especiadas (Falafel), pimientos amarillos (como en escalibada), bolitas de queso de cabra en aceite (cremoso y super-fuerte). Rollos rellenos de berenjenas, berenjenas ácidas encurtidas, pepinillos cortadoes en salmuera, cuscus en ensalada.
De carnes, el Mansaf es lo que más me ha gustado, es un guiso de cordero (el cordero es fuerte, come hierbas seca, aromática) que se come con una salsa de yogur caliente encima de arroz blanco. También platos de pollo bien cortado con piñones (recuerda lejanamente a comida china) y muy poco pescado. Algun kebab también.
La fruta es excepcional. Se ve que no utilizan los sistemas de producción españoles, y los albaricoques saben a fruta, la sandía y el melón muy dulces.
El vino jordano muy bebible. Tintos sencillos y sabrosos y blancos chardonnay muy aceptables. La cerveza, pilsen muy suave (Philadelphia, uno de los nombres previos de Amman). Además, Arak, un aguardiente anisado que se toma de aperitivo con agua, como la “Paloma” de nuestra tierra. Tés fríos muy refrescantes.
Un auténtico placer. Espectacular Petra, un descubrimiento Jerash.
Lo prometido es deuda: preparación del sayadieh
Ingredientes (para 4 personas)
Elaboración
Freír la cabeza y la cola del pescado en aceite de oliva. Cuando estén bien doradas, ponerlas en una cazuela. Después freír en el aceite del pescado las cebollas cortadas en láminas, hasta que tomen un color marrón muy oscuro.
Añadir las cebollas fritas en la cazuela del pescado, recubrirlo todo por agua, incorporar el laurel, los clavos, los granos de pimienta, la sal y la pimienta suave. Dejar cocer todo durante 45 minutos. Tirar las aletas y los huesos del pescado. Batir bien todo este preparado agregando el aceite de sésamo, para obtener una salsa oscura que servirá para hacer el arroz.
Tomar 2 vasos de arroz, añadir 4 vasos de la salsa preparada, y cocer hasta que haya absorbido el líquido. Entre tanto, hornear el pescado y por otro lado dorar los piñones en un poco de aceite.
Para servir, poner el arroz en un molde, darle la vuelta después sobre un plato, añadir encima el pescado en trozos de 10 cm y espolvorear los piñones dorados. Acompañarlo todo por la salsa restante.
Fuente: arrozsos.com
Si os gusta probar lo más tradicional de cada uno de los lugares que visitáis, no dudéis en degustar los pescados en Aqaba.
La forma de cocinarlos varía, pero no podéis dejar de degustar el sayyadieh, una de sus especialidades más típicas, el hammur o el sultan ibrahim, que se prepara a la parrilla y se acompaña de patatas fritas y ensalada.
Os dejo una foto del sayyadieh y en próximos días un par de recetas para preparar estos platos.
…la cocina no es que sea uno de los rincones del hogar que mejor controlo, así que como comprenderéis explicar recetas se me hace un poco complicado…y como hace tiempo que más de uno venís reclamando alguna que otra receta, pues bueno, no me queda más remedio que desviaros a otras webs…
Foto: aula-arabe.com
Hace un tiempo hablábamos sobre la emergencia de los vinos árabes, sobre su buen estado de salud. Pues vuelvo con el tema a raíz de un artículo de La Voz Digital, en el que se habla del origen de un nuevo vino jordano, bautizado como Zoukerit.
Os dejo con el primer párrafo:
El buscador de tesoros líquidos
Gabriel Rivero no viaja por el mundo buscando reliquias arqueologicas, tesoros es-condidos o talismanes esotéricos. Su trabajo, que también guarda un componente de aventura y de misterio, consiste en descubrir joyas y rarezas que sólo brillan dentro de una botella o al trasluz de una copa. Si el pasado año este veterano experto en la producción de vinos destapó la exótica diversidad de caldos de Líbano, en 2008 Rivero duplica su apuesta por la singularidad con un producto artesanal, minoritario, imposible de conseguir por las vías oficiales, que ni se etiqueta ni se comercializa más allá de la comarca del Jerash, en Jordania.
Uno de los indudables puntos fuertes de la gastronomía jordana es su amplia oferta de excelente repostería, de origen palestino, y en la que el viajero encontrará sabores inéditos, todos en la frontera de lo muy dulce. Pasteles, bollos, dulces que el jordano, como el viajero, podrán llevar hasta su alojamiento. Es rara la costumbre, por herencia de la tradición beduina, de comer fuera de la propia casa, de ahí que existan muchos restaurantes y puestos de comida para llevar. Por otra parte, esta costumbre evita, como relata con gracia en su libro Jordan and five years, Collin Aschroft, un escritor galés que perdió el brazo derecho en un pozo petrolífero de Arabia Saudí, que el viajero haya de utilizar en público su mano izquierda, que sólo, según la costumbre, se usa en los urinarios.
En esos restaurantes to take away, generalmente bastante baratos, puede encargarse también, por supuesto, otras muestras de la gastronomía jordana, como el sabroso hummus, una pasta de garbanzos con sésamo y aceite de oliva, o el habitual falafel, también fruto del garbanzo: suerte de albóndigas con especias. Los amantes de la carne pueden solicitar shwarma en los asadores: carne de pollo o cordero. Otras especialidades son el musakhan (pollo con aceite de oliva sobre pan árabe), un ragut de legumbres y arroz llamado makluba y el mensef beduino: cabrito con yogurt.
En Ammán, una de las ciudades jordanas con más oferta en restauración, tiene algunos locales de excepción: Habibah, en King Hussein St, está considerada una de las mejores pastelerías del país. En la misma calle, al lado, se encuentra el restaurante Al-Quds, lugar típico con precios económicos.
Vía El País
Más de uno habéis preguntado en alguna ocasión por recetas típicas de Jordania. Yo, la verdad es que cocino bien, :), pero el proble a es que no se me da tan bien transmitir el proceso de elaboración, contar cómo se hace un plato, vamos…así que prefiero que esta primera receta, la del mansaf, la cuenten otros.
Os dejo con la Jordan Restaurant Association, ellos lo hacen mejor…pero en inglés…
Sí, efectivamente, ¿a quién mejor que preguntar a Jaén cuando uno tiene problemas con sus olivos?…pues eso es lo que ha decidido Jamal Al Batsh, responsable del Ministerio de Agricultura de Jordania, que participó en la Exposición Tierras del Olivo con la intención de estrechar relaciones con ”la capital del aceite de oliva”.
Actualmente Jordania se autoabastece de aceite de oliva y ha dejado de depender de las importaciones de Túnez y de Turquía. Pero el objetivo que se plantean a medio/largo plazo es el de mejorar los sistemas de producción y de comercialización. Y, porqué no, que algún día esos lazos que empiezan a estrecharse entre Jaén y Jordania acaben en exportaciones de aceite a España. Aunque, al fin y al cabo, es algo que no tardaré mucho en acontecer, los costes producción del aceite en España cada vez son más altos…
Vía: Ideal

