Amman luminoso

Como ya os he dicho en alguna ocasión, Descubre Jordania funciona gracias a vuestras aportaciones, a vuestra fidelidad. Vosotros sois parte protagonista de Descubre Jordania, sabéis que tenéis la puerta abierta para cualquiera de vuestras opiniones y también de vuestras experiencias.
Así que como ya hicimos hace unos meses con la experiencia de Miguel Ángel, hoy publicamos el primero de los relatos que María, una de nuestras principales seguidoras, nos regala sobre Amman, su ciudad, su casa.
Amman luminoso
Una ciudad tan antigua como Amman esconde sus secretos. Conocer esta ciudad es como descubrir el mapa del tesoro círculo a círculo: calles, barrios, distritos… Parece imposible descifrar sus entresijos. Uno tarda en descubrir que cualquier referencia es buena para intentar no perderse en el laberinto de las colinas. No suele usarse el nombre de las calles, a excepción de las principales del centro. El método es identificar la calle por un establecimiento situado a lo largo de ella: un supermercado, peluqueria,tienda de móviles, la farmacia…
Hay pocos mapas a disposición del caminante y los que hay son tan complicados de utilizar que lo mejor es acudir al vecino, al taxista o al tendero. Si lo que se pretende es llegar al lugar deseado, no imaginéis que os darán el nombre de las calles; las indicaciones siempre vendrán referidas a algún establecimiento comercial situado en la zona que se busca, alguna característica de un edificio cercano…”siga de frente y la 2ª a la derecha justo en la esquina verá la lavanderia X, cambie de acera , justo al lado de un edificio de tres plantas con la puerta azul, gire a la dcha.. y pasada la tienda de móviles M esta lo que busca, Insha’allah”.Y ya está, seguro que lo encontramos…
El sistema de numeración de los edificios se ha ido implantando poco a poco; los números de un azul brillante, por supuesto, del tamaño perfecto para ver desde el coche.
Si por algo se caracteriza Amman es sin duda por el caos circulatorio. Cruzar la calle es hacer turismo de aventura, es una descarga de adrenalina más de la vida diaria de los ammanitas. Conducir por la ciudad es otra experienciaque no sabría como definir, quizás es como el salvaje oeste, “sálvese quien pueda”. La conducción carece de toda lógica, impera la ley del más osado, pero aun así, este caos tiene una perfecta organización, hay pocos accidentes.
Se aparca lo más cerca posible del lugar donde tengamos que ir, no importa cómo, aquí la clave está en dónde. Da igual interrumpir la circulación, obstaculizar la acera, aquí lo que importa es aparcar…Insha’allah.
Caminar por sus calles, además del sano ejercicio de perderse, tiene otros alicientes para nuestra aventura. Recordad, ¿qué es el mapa del tesoro sin trampas?. Las encontraremos en las aceras, o en la falta de ellas; las aceras pertenecen a los edificios. Un bello mosaico de baldosas multicolor decoran las calles. Es difícil encontrar un pavimento igual en ninguna ciudad del mundo, por lo menos, yo no lo he visto. Los árboles se plantan justo en el centro, lo que supone un obstáculo más, sus raíces a veces van más allá y son un verdadero peligro para los tobillos delicados. Otro sano ejercicio; subir y bajar, sortear los agujeros,practicar la escalada…
Ya casi lo hemos conseguido dar con nuestro tesoro, pero tampoco debemos guiarnos por las señales, esos anuncios, a veces, surrealistas, que decoran los edificios. La proliferación de carteles, de vallas publicitarias, el caos visual que genera, pequeñas tiendas con más de tres carteles diferentes, edificios cubiertos de anuncios que ocultan parte de sus fachadas, algunos colocados tan alto que nadie es capaz de leer.
La variedad en las dimensiones, en precario equilibrio, a veces tan degradados que han perdido su sentido; otras veces tan reales, como el de una tienda de sillas, que tiene eso, una silla de verdad en su cartel, nos llevarán a sentirnos un poco más perdidos, pero también a descubrir el arte que se esconde en lo más sencillo.
Este mapa del tesoro que hemos ido descifrando habrá guiado nuestros pasos a uno de los lugares más bellos de Amman, este trocito de ciudad hace que nos reconciliemos con ella, Jabal Al-Lweibden, cerca del 2º círculo, parques antiguos que conservan la sombra de la vieja arboleda, casas elegantes, bellos edificios del Amman antiguo.
Creado originalmente por circasianos procedentes del Cáucaso, se fue extendiendo por toda la colina, durante mucho tiempo albergó muchas de las embajadas que en los años 70 comenzaron a desplazarse a otros distritos, dejando una serie de bellas edificaciones que hoy forman parte de la cultura ammanita, reconvertidas en centros de arte, galerías y museos: la rehabilitada Plaza de París, cuyo bullicio en verano es todo un reclamo para pasar las noches al fresco, la Galería Nacional de Arte, la manzana que ocupa el Darat Al-Farun, donde poder disfrutar del entorno y del arte…
Amman en definitiva es un gran mapa del tesoro, es una ciudad de contrastes; el este y el oeste con sus grandes diferencias, lo antiguo y lo nuevo, la ciudad que crece y se empeña en conservar su autenticidad a pesar de todo, las sonrisas de sus habitantes frente al caos.
Lo que Amman esconde será el mayor de los alicientes para caminar por ella, para descubrirla. A la vuelta de cualquier esquina encontrarnos la sonrisa amable de sus habitantes, la invitación a conocer su vida cotidiana, sus hogares, sus costumbres…
Así veo esta ciudad, aquí esta mi corazón, esta es mi casa.
Foto | eddymickelson




Yo ya conté hace tiempo mi breve, pero intensa experiencia, acerca del día que pude disfrutar de Amán, pero claro, imposible apreciar todo esto que describe María tan atractivo y tan sugerente (me apunto hasta a intentar cruzar una calle). Es que hace que te entren ganas de volver sólo para comprobarlo in situ y saborearlo siguiendo sus indicaciones. Y por eso quería sugerir a vuestros patrocinadores que se animen a hacer sorteos de viajes, aunque sean de poco tiempo, para “buscar el tesoro”. Seguro que encontramos más de uno.
Saludos.
Y yo que pensé que había conocido Amman. Ya les dije a mis compañeros de viaje que nos estabamos perdiendo mucho de la ciudad. Claro que para poder hablar así de ella, hay que vivirla y lo que más que hacemos los que visitamos Jordania por mucho que la pateemos es descubrila. Descubir el incesante trasiego de gentes por el centro, la enorme actividad de los comercios y la inmensa alegría de encontrar sonrísas. Por cierto, lo de cruzar la calle sí que me consta.
Me alegro mucho que os haya gustado mi pequeña homenaje a esta ciudad, considerada por muchos “el patito feo” de Jordania. Os aseguro que cuando la descubrimos realmente, se transforma en un bello cisne de un blanco brillante…
Me apunto a la idea del sorteo¡¡¡
Un abrazo a todos
Hola. Felicidades por este artículo María. El año pasado estuve de paso en Jordania, sólo dos días visitando los lugares bíblicos y lo poco que vi de Jordania me encantó y me dejó con ganas de volver y ver bien el país. Es cierto lo que dices sobre la aventura que es cruzar una calle, recuerdo que me llamó mucho la atención cómo la gente tenía que cruzar corriendo la calle. Cuando visito un país me encanta callejear y descubrir lo que tiene la ciudad, así que seguro que Ammán no me defraudará en este sentido. Felicidades de nuevo María y hasta otra.
[...] de María sobre Amman en Descubre Jordania: - Amman luminoso - Amman, de círculo en [...]
Hola a todos. Gracias Maria por hacernos sentir tantas cosas sin verlas. Yo personalmente he ido descubriéndo Ammán de forma lenta pero segura. Ya he estado en esa ciudad varias veces pero recuerdo que las 2 primeras que viaje como turista con un viaje organizado no supe verla ni sentirla como es realmente ya que había visitado muchas ciudades arabes anteriormente y tenía en mi mente que toda ciudad grande debería de tener un zoco cubierto como pasa en Túnez, Marrakech, El Cairo, Damasco, Estambul. etc…y creo que eso fué lo que hizo que en ese primer contacto no me resultara una ciudad demasiado atractiva, sino mas bien ruidosa y sucia. A partir de la tercera vez que volví ya no me sentí como una turista, como una extraña…..iba muy bien acompañada de amigos jordanos y me hicieron ver, sentir , disfrutar y descubrir esa otra ciudad que había estado oculta para mi. Ahora cada vez que vuelvo descubro un nuevo rincón donde disfrutar cada minuto y por supuesto siempre rodeada de gente hospitalaria y generosa que hace que todo sea mas inolvidable; lo que mas me gusta siempre que vuelvo es que se que aún me queda mucho por descubrir. Con Petra me pasa lo mismo….por muchas veces que haya ido siempre descubro algo nuevo
Gracias Maria, he leido con interes tu explicacion sobre Amma, pues ire en octubre a Jordania y tenemos un dia libre alli y en realidad nos daba pena pues nos dijeron que tenia poco interes, pero ya me he apuntado lo que tu explicas para visitarlo.Hay algun sitio ….tienda, bar, restaurante lugar tipico que no me tenga que perder?????Muchassss graciaaaas