Disfrutar de Jordania al aire libre
Que los jordanos son una población alegre, abierta y amante de lo suyo es algo que a estas alturas todos (o casi todos) damos por hecho, ¿verdad? Son gente humilde, hospitalaria y generosa. Y disfrutan de las costumbres y tradiciones de Jordania como también lo hacemos nosotros de las nuestras.
Disfrutar de las actividades al aire libre en días festivos es una de ellas. Sobre todo en la época en la que estamos… exactamente lo mismo que empezamos a hacer nosotros por aquí.
María nos cuenta cómo viven los jordanos la llegada de la primavera, del buen tiempo. Concretamente nos cuenta cómo disfrutan los jordanos de los días de picnic. Os dejo con su relato.
Temporada de picnic en Jordania
Con el buen tiempo los jordanos comienzan sus salidas campestres. Los viernes familias enteras se desplazan, desde bien temprano, a sus lugares preferidos para realizar su comida campestre. En la foto, las cercanías del Mar Muerto, no importa que sea un aparcamiento, en el suelo, allí donde les parece extienden sus mantas y rodeados de niños, abuelos y “animales de compañia” preparan su barbacoa, comparten viandas con la familia más cercana, los hombres juegan a las cartas o fuman narguile. Y mientras, las mujeres hablan tranquilamente y los niños alborotan alrededor.
No hay lugares preparados como “merenderos” como los conocemos en España. Aquí cualquier sitio donde haya un árbol, por pequeño que sea, es suficiente. Los podemos ver peligrosamente situados en los arcenes de las carreteras, a muchos turistas esto les causa una gran impresión: cientos de precarias barbacoas humeando tan cerca de los coches…
En el Mar Muerto, cualquier viernes nos encontramos la playa pública atestada de familias enteras, provistas de mantas, todo tipo de útiles de cocina, preparando su gran día festivo, sin duda. Y si nos acercamos, generosamente nos invitarán a compartir lo que tienen.
Es fantástico verles insailarse: las mantas en la arena, la abuela en una silla de plástico en primera fila, la mamá atareada distribuyendo tanto cacharro como llevan, los niños alborotando emocionados y el papá hablando con el vecino, suponemos que del menú de hoy…
La escena se repite a lo largo de toda la playa, las jovencitas aprovechan para meter barro en botellas de agua vacías y también para echar un vistacillo a los chicos que por allí pululan presumiendo de hombría.
No entiendo como a muchos turistas les “molestan” estas escenas. Se quejan de la suciedad y los desperdicios que van dejando a su paso, de la curiosidad que sienten todos al ver a una turista en bikini, de lo incómodo de las duchas con tanta mujer con velo y rebozada en arena… lo que no saben es que para los jordanos, lo mejor del picnic festivo, en este caso, es divertirse mirando a los turistas, reirse de ciertas actitudes como andar medio desnudos bajo el sol abrasador, con lo fresquito que se está bien tapadito…
Los más adinerados pasan sus dos días de descanso en algún hotel spa cercano, pero no es lo común.
A los jordanos les apasionan estas comidas al aire libre, música, risas , bailes y buena comida, de nada falta, lo he probado alguna vez y desde luego la experiencia dice mucho de la actitud de los jordanos ante la vida, alegres y generosos siempre.




