Montar a camello en Jordania
No he montado nunca en camello. Me da cierto respeto, algo de miedo, más bien pánico. Aunque más de una vez he sido tentado y mi estreno como “piloto” de camellos ha estado muy cerca. Y digo piloto porque el respeto que le tengo a este animal proviene de lo imprevisible que me parece. No sé, tengo la sensación de que si me subiera en uno de ellos al instante se descontrolaría…
El caso es que quien ha disfrutado de una ruta a camello siempre me dice que lo pruebe. Son uno de los pilares que conforman la oferta complementaria de la mayoría de los destinos del norte de África y de Oriente Medio. De hecho, los camellos forman parte de la experiencia turística de Jordania. Y se les conoce como “los reyes del desierto”, por algo será.
Han reconvertido su función, los han reubicado en el sector turístico. Y Jordania es uno de esos destinos que cuenta con camellos para visitar algunos de sus atractivos, para conocerlos desde otra óptica.
Montar en camello es una de las opciones que se ofrecen al llegar a Petra, una forma diferente de visitar la zona. El recorrido que suelen hacer dura en torno a 45 minutos y quien lo ha realizado dice que las vistas son geniales.
Yo, de momento, sigo con mis miedos. Algún día me lanzaré y disfrutaré plenamente de esta experiencia de la que tanta gente me habla tan bien.
Foto: Gimbo




