La aventura jordana: Mádaba, Nebo y Kerak de camino a Petra en el segundo día del viaje

Salíamos el lunes de camino a Petra, desde el Mar Muerto, en total unos 250 km. En nuestro recorrido teníamos por delante varias paradas: Nebo, Mádaba y Kerak. Cada uno de estos lugares con un aliciente concreto.
Vamos a verlos con detenimiento.
Nebo
El monte Nebo es el lugar desde el que Moisés divisó la tierra prometida, sin llegar a entrar en ella. Lo que Moisés divisó fue el valle del río Jordán, un lugar verde y próspero, que entonces lo debía de ser mucho más.
Por supuesto, como es habitual en un recorrido por Jordania, se junta lo pagano y lo religioso a partes iguales. La zona está llena de vestigios de la historia bíblica y es cuna de las principales religiones monoteístas.
El plato fuerte en Nebo son, entre otras cosas, tanto las vistas espectaculares del valle Jordán, como la iglesia que, sobre la cima, se construyó en el s.IV y sufrió posteriores remodelaciones, pasando en el s.XIX a formar parte del patrimonio franciscano, que acometió la remodelación de la basílica.
Curiosamente en este viaje, se estaba produciendo una nueva remodelación, con lo que fue imposible acceder al recinto, aunque sí se podían hacer fotos desde fuera. Y por supuesto, acceder a las fantásticas vistas que se tienen desde lo alto, las mismas que debió ver el profeta Moisés.
Mádaba
Uno de los emplazamientos cristianos más importantes. La atracción principal de Mádaba es visitar la iglesia ortodoxa de San Jorge, en la que se encuentra el mosaico que recoge el mapa de Palestina y que data del siglo VI.
Son quince metros de largo por seis de alto, y está compuesto por más de 2.000 piezas. Eso sí, se encuentra bastante deteriorado por el paso del tiempo.
Con todo, una visita a la Iglesia, yo la considero obligada para ver el mosaico en cuestión.
En Mádaba, además, se puede dar una vuelta por los alrededores, pasear por sus calles, ir de tienda en tienda o degustar comida típica árabe en alguno de sus restaurantes. Recomendable el Haret Joudna, buena comida y bien restaurado, sobre un edificio antiguo.
Kerak
El castillo que los cruzados levantaron en Kerak es otro plato fuerte en el recorrido hacia Petra.
Se trata de un castillo, que al caer en manos de los árabes fue cerrado durante 8 años y posteriormente reforzado, pero que debido a algo típico en la zona, los terremotos, dañaron la estructura del mismo.
Es una sensación fantástica recorrer el castillo por fuera y por dentro. Por fuera, a la caída de la tarde, las vistas de los valles que los rodean son espectaculares, al tiempo que las murallas comienzan a tener un tono fantástico para hacer fotos. Por dentro, impone recorrer sus galerías, que a poco que se le eche imaginación uno puede suponer como era la vida en estos sitios.
Partimos de Kerak directamente a dormir a Petra, en uno de los hoteles con más encanto, el Taybet Zaman. Pero antes de continuar con nuestra aventura, nos quedaba uno de esos momentos mágicos en todo el viaje: el encuentro con Petra de Noche. Un espectáculo diferente y lleno de encanto, que os comentaré en el próximo capítulo.
Más información en los rincones de minube.com, sobre Jordania y en la crónica que también está realizando Pedro Jareño





[...] El capítulo continúa con la entrada en el desierto y los castillos de Jordania, con especial atención a la fortaleza de Azraq y a Lawrence de Arabia, para acabar con un pequeño recorrido por el castillo de Kerak. [...]